Su primera piedra data del siglo XVI, y a partir de entonces y hasta hoy todo es historia que Gloria os explica con todo cariño, eso si algún secretillo Rabiol ella no os lo podrá explicar, puede que alguien que allí se aloje lo podrá interpretar.
Mas Rabiol no es un alojamiento convencional, es un hotel con sentido y personalidad propia. Cada huésped es un amigo, alguien que impregna sus paredes y dejan huella en el corazón de sus propietarios.
Gloria y Carlos intentaran que tu estancia sea agradable y difícil de olvidar.
Mas Rabiol es silencio y paz, es poder leer un libro viendo el chispear del fuego en invierno o gozando de su jardín en verano debajo de la higuera, es despertarse con el cantar de los pájaros y con el olor del café recién hecho.